¡Qué olor más penetrantemente dulce invade el ambiente!. Cierro los ojos en un ilusionado intento de que no se me escape ni un ápice de este grato aroma, actúo ¡como cuando enrosco con esmero el tapón de una botellita de valioso perfume después de haberlo inspirado con intensidad!.
He estado buscando, rebuscando, en una caja de ajado cartón. Un quebradizo cofre que encierra algunas cosas de esas que ya no sirven pero que ¡se guardan!, ¿cómo no?, por si acaso asoma el momento oportuno de volverlas a utilizar… Se muestran, (reconozco que con bastante asombro por mi parte), objetos de antaño con su propia historia que, intencionadamente, he apartado a un lado. Hoy no es el día adecuado para dedicar mi tiempo a ellos, ¿mañana?, ¡mañana ya veré!.Ahora preciso de ¡esto!, ¡de este gran trozo marrón de papel para embalar!. Por suerte no lleva grabada ninguna letra que revele su origen, ¡es perfecto para mis reservadas intenciones!; aún así, ¡tan intacto no se piense él que va a quedar!... Lo estiro, lo arrugo, lo doblo porque pretendo darle cierta apariencia: Un pico por allí, una pendiente por allá y afanosamente ¡formo una montañosa cordillera en un periquete!.
Meto una mano en el bolsillo. ¡Hace un ratillo que me he dado el gustazo de acabar con la última onza de una sabrosa tableta de chocolate negro!. He guardado esa lámina de brillante plata que la envolvía porque ¡las tijeras esperan interesadas a poder transformarla en unas estrellas relucientes!. Los retales que van sobrando de tan cuidadoso recorte, ¡por supuesto que tampoco son para desperdicio!, disimulan bajo su centelleante apariencia cascadas, fuentes o ríos. ¡Tan sólo he de dejar que mi imaginación los saque a flote de tan inamovibles aguas!.
¡Me falta el serrín!, ¡la carpintería se halla cerrada!... aunque compruebo que la nieve es mucho más cálida si dejo caer sus copos a través de harina blanca. Los caminos los dibujo con chinorros que este verano cogí de la playa. Las dunas las perfecciono con una desmenuzada tierra que he tomado prestada de una maceta. ¡Sí!, ¡confirmo que me agrada todo cuanto estoy colocando encima de esta rígida tabla!.
No me sobresalto al desenvolver estas preñadas bolas de amarillento periódico, al fin y al cabo, con el tiempo he aprendido que hay buenos materiales que jamás se rompen, que no es perjudicial que a un animalito le falte un oreja, que el enano puente se reconstruye con pegamento si es menester… Sé que al establo le falta algo de paja, más mantiene lo imprescindible ¡su preciado pesebre!.Con todo lo cobijado en el tiempo, con algo de maña y con mucho cariño, por hoy ¡doy por realizado mi exclusivo portal de Belén!. ¡Jolín!, ¡qué bonito me ha quedado el muy puñetero!.
Son ya cuarenta y cinco Navidades las que afortunadamente he vivido. Cada una de ellas la he apreciado de un modo peculiar. Ninguna se ha asemejado a la anterior, ni tampoco se ha parecido a la que estaba por venir. ¡Eso sí!, todas, absolutamente todas, para mí han tenido su lógica razón de ser aunque, en esos precisos diciembres, ¡me costara reconocerlo!.
Sé que hoy no sería coherente con mis sueños si hubiese dejado que esa caja de ajado cartón se llenara de polvo. ¡Debía de abrirla en estos precisos instantes!, ni antes, ni después. Si mi intención es respirar la pura esencia de estas sentidas fechas, pues ¡he comenzado por esas bellas pequeñeces que invitan a la mirada a desviarse sutilmente hacia la ilusión!. Añado que he corrido ciertos riesgos al destapar pastores, camellos o palmeras, ¡soy sensata!, sabía de antemano que ¡algún que otro imborrable recuerdo chocaría de bruces contra la realidad!, pero este hecho me ha servido para abrir aún más de par en par los ojos hacia este presente que, innegablemente, posee también muy buenos momentos que no entienden ni de ayeres ni de mañanas, que no saben de promesas de felicidad si todo fuera diferente, que no pueden abstenerse de las ganas infantiles que cualquier persona atesora en su interior.¡Qué olor más penetrantemente dulce invade el ambiente!... ¡Huelo a Navidad!.


4 comentarios:
La Nochebuena se va acercando, tan sólo nos separa unas horas de uno de los días más entrañables del año.
Ellos nos depararan la ilusión, comprensión y el amor necesario para continuar siendo tolerantes.
Esta noche, la mesa va a estar vestida con velas de esperanza y armonía, para caer cautivos de su magia.
Te dejo esta mi modesta invitación... Para ser acompañada a esta cálida cena con tú presencia...
La sencillez y yo serán quien te esperen en el **hall principal** , para darte un entrañable abrazo de bienvenida.
Siempre agradecida...
María del Carmen
Un abrazo nocturno. No te puedo decir respecto a tu entrada nada más que te deseo que lo pases bien en estas fechas y seas feliz con esas pequeñas cosas que te veo disfrutar.
A mi las Navidades no me gustan nada, nada de nada.
De momento voy cerquita de tu tierra: SEVILLA, y desde allí te mandaré un gran abrazo que espero que te llegue y lo sientas más cercano.
¡¡FELIZ NAVIDAD!! querida amiga Velve
BRAVISSIMA
Disfruta de ese Belén este año como el mejor de todos, por lo que leo ya comenzaste a hacerlo poniéndolo, un besazo y felices Fiestas!!
AFRICA04
Disfruta el olor de la Navidad, como yo he disfrutado tu post, con aroma de ternura y nostalgia. Un abrazo
Publicar un comentario en la entrada