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| V. Kursh |
Me gustaría despertarme una mañana con el firme propósito de no pensar en nada durante el resto del día y, sobre todo, me gustaría despertarme una mañana con la capacidad suficiente como para llevar a cabo dicho propósito. Sin embargo, el sencillo gesto de meditar sobre esta personal intención ¡ya me demuestra que mi mente no acepta descanso!. Mis pensamientos ¡surgen ser unos espontáneos caprichosos!.
Lo que sí me resulta posible, (si mi entendimiento se empeña en no permanecer en blanco), es hacer una minuciosa clasificación (bastante selectiva, por cierto) de aquello que ronda por esta cabeza mía. Elijo pensamientos que deseo que permanezcan conmigo y elijo pensamientos que deseo que estén de paso.
Respecto a los segundos, (esos a los que prefiero dedicarles el mínimo posible de mi tiempo), reconozco que para mí han dejado de ser molestos, que incluso he llegado a reírme de ellos y que, en ocasiones, hasta pasan desapercibidos por mi vera. ¿Para qué les voy a hacer caso si sé a ciencia cierta que, en menor o mayor medida, me harán sufrir si les permito estar presentes?. Además, ¡son tan puñeteros que me hacen creer que soy yo la que voluntariamente piensa!, cuando en verdad son ellos mismos los que están pensando por mí. La realidad es la que hay, ¡así de claro!, la realidad no es buscar que la verdad sea distinta a la que es.
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| V. Kursh |
Aunque, si reflexiono primorosamente al respecto de esta última frase, llego a la cabal conclusión de que ¡verdad no sólo hay una!... Si no me equivoco en este planteamiento, ¡siempre hay tres puntos de vista dentro del mismo asunto!: La verdad que yo defiendo, la verdad que la otra persona protege y ¡la verdad verdadera del tema!... ¡Si es que yo puedo estar contigo contemplando el mismo cuadro y ver algo totalmente diferente a lo que percibes tú!; porque ciertamente las circunstancias en sí no importan, lo que merece la pena es la conclusión a la que lleguemos de ellas.
Pienso que he vivido momentos en los que me ha resultado más complicado meditar sobre lo que me estaba sucediendo, (como serenamente hago en estos instantes), que reaccionar como me correspondía… así que, (como es de suponer), tomé el camino más cómodo y ¡ya se sabe lo qué sucede cuando evitas un complejo trayecto!: que si te dejas llevar por un presuroso arrebato ¡puedes acabar con una profunda sensación de arrepentimiento!. Pero estoy hablando de lo acaecido en el pasado y este, el ayer, me interesa poco como poco me importa el porvenir.
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| V. Kursh |
Hoy soy más consecuente con mis actos. Compruebo que esta gratificante responsabilidad es la que me empuja a que sea yo la que maneje el control de mi talante, antes que sea mi talante el que me dirija sin rumbo a mí. No ha sido cuestión de dos días encauzar mi actitud frente a la Vida de esta provechosa forma, pero confirmo que (llegada a este punto) puedo constatar con cierta alegría que soy apta para realizar mucho más de lo que yo sospechaba que podía llevar a cabo.
Aún así, (aún llegando más allá de lo que imaginaba), tengo asumido que ¡puedo ser capaz de realizar lo que en su día pude considerar quimérico!, pero debo tener presente (¡bien presente!) que existen argumentos que me son imposibles de emprender: Yo puedo querer a alguien, pero no depende de mí que ese alguien me quiera. Al igual que tampoco, (si me quieren), depende de mí que el cariño se me devuelva con la misma intensidad con la que yo lo entrego.
No me entristece que se me escapen de las manos algunos estimables sentimientos, no me apena porque siempre hay bellos seres humanos a mi alrededor que me alegran el alma. Bellos seres humanos que me han sorprendido apoyándome en los momentos difíciles sin yo aguardarlo. Bellos seres humanos que me han perdonado incluso antes de que yo me perdonase a mí misma.
… Asimismo sé que hay personas que censuran a sus semejantes y que, por supuesto, me criticarán a mí si les resulta conveniente hacerlo. Toda moneda posee su cara y su cruz, ¡es así!. Sin embargo, (al igual que me sucede con los pensamientos que prefiero que estén de paso), ¡no me interesan este tipo de rivalidades a mi lado!. Si he de medirme con alguien me mediré conmigo misma, me mediré con lo más especial de mí, me mediré para dejarme influenciar tan sólo por lo honesto.
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| V. Kursh |
Estos son mis pensamientos en un trance personal por el que admito que estoy cansada, ¡bastante cansada!; sin embargo, amparada por esta pasajera fatiga familiar que requiere de mi constante atención, y después de haber dejado tantas, tantas, tantas letras escritas (porque decido no guardarme lo que encierro dentro), ¡me alegra sin límites el darme cuenta de dos cosas!:
La primera es que en momentos de debilidad, de agobio o de desaliento ¡¡¡también se puede mirar al mundo de manera rotundamente positiva!!!.
La segunda es que a pesar de que un corazón se encuentre lesionado ¡nada ni nadie se van a frenar a causa de él!.
Un abrazo para tod@s y cada un@ de vosotr@s, porque os pienso.





7 comentarios:
Buenas tardes amiga mía, un placer leer algo tan natural como lo que sale del alma.
Es curioso que algunas pautas de este mismo escrito las he asumido por motivos personales hoy mismo. Pautas y conclusiones...
Salgo en estos momentos de casa pero no quería dejar de saludarte y darte un fuerte abrazo Velve.
A mí me dicen muchas veces "no pienses tanto" o "piensas demasiado". La verdad es que no sé tener mi cabeza quieta... De pequeña me sumergía en largos pensamientos filosóficos sobre la vida, el mundo... Por ejemplo pensaba que quizá la vida real era cuando estaba durmiendo y soñaba y que la vida de despierta era en verdad el sueño. Claro, que esto lo han pensado muchos y que es el tema central de "la vida es sueño" o de "Matrix". Pero si tienes en cuenta que yo esto lo pensaba con 5 ó 6 años, cuando Matrix no existía ni en la imaginación de su creador, o "la vida es sueño" se me quedaba demasiado compleja para leer, tiene su cosa mi razonamiento ¿no?
Otro de mis pensamientos favoritos era el que me hacía pensar que la tierra sólo era una canica para otros. Era una perspectiva curiosa del mundo, donde me planteaba que si nosotros éramos gigantes para las hormigas, quizá fueramos hormigas para otro, incluso que fuéramos microscópicos... Pensaba que la tierra era una canica de alguien y entonces me movía en casa como si estuviera borracha, imaginando que mi casa era como uno de esos laberintos con bolitas que tienes que fijar en agujeritos, y que yo era una bolita... Era uno de mis pensamientos favoritos porque me cambiaba la perspectiva.
El tercero (y último que te cuento) de mis favoritos, era sobre la relatividad del tiempo (claro, que entonces, con 5, 6 ó 7 años, comprenderas que no lo llamaba así). Pensaba en lo largo que es un minuto a veces y lo corto que es en otras ocasiones. También pensaba en los viajes en el tiempo, hasta donde podrían ser posibles o qué pasaría si viajas y te reencuentras contigo mismo. En algún punto de mi reflexión llegué a la conclusión de que sólo se podría viajar al pasado, porque el futuro no existe, pero entonces no podrías regresar porque hubiera dejado de existir el futuro del que vienes...
Todo esto lo pensaba de pequeña, lo he seguido pensando de mayor, modificando mis teorías, aunque con el tiempo he dejado de darle vueltas a las reflexiones filosóficas, porque otras preocupaciones les ha quitado su protagonismo... Que pena.
Besitos
En una época en que mi espíritu ha de hacer verdaderos esfuerzos par poder acercarme al espíritu de la letra en el que tanto calor encuentro, mientras vaga perdido en tiempo y espacio robando dedicación a momentos como éste... regreso y te encuentro enfrascada en tus claras y magníficas reflexiones en las que me encuentro y reconozco.
Siempre logras despertarme del letargo de otros horizontes y hacewrme sentir viva en tu palabra.
Un beso y mi afecto.
Hola velve!!
Si supiesemos la cantidad de energía que gastamos pensando en tantas vanalidades,nos ahorrariamos muchos pensamientos negativos y repetitivos.
El parloteo mental es agotador!!
Leo varias veces la palabra meditar en tu escrito.Este finde he descubierto la importancia de esta palabra llevada a cabo.
Meditar,es dejar la mente en blanco centrandote en la respiración.
Deseo con este aprendizaje,disciplinarme a partir de hoy para llevarlo a cabo.
Te animas?
Besitos desde el corazón.
May.
Ernesto: Pautas y conclusiones… ¡Me gusta que estas dos palabras (y su significado) vayan cogidas de la mano, la una con la otra!. Hay pautas que pueden llegar a atormentarnos, pero cuando estás emanan directamente desde el corazón ¡se convierten en nuestras aliadas!. Me agarro a tu fuerte abrazo.
Esther: Dependiendo del momento, dependiendo de las circunstancias, hay pensamientos que dejan de tener protagonismo para nosotras… Lo cual me recuerda que debemos de mirar hacia atrás lo imprescindible y, sobre todo, debemos de no preocuparnos tanto de lo que nos suceda en adelante. ¿Te he dicho ya que me alegra mucho reencontrarte?. Un esperanzado abrazo para ti.
María: Tan desconocida y tan cercana a mí, despertándonos mutuamente del letargo de otros horizontes y encontrándonos, sin pretenderlo, en unos caminos que recorremos en paralelo. No te ausentes. Con mi afecto, ¡te abrazo!.
May: ¡Me animo a lo que me propongas!, ¡ya lo sabes!... Necesitaba plasmar este parloteo mental aunque haya acabado agotada. Ahora, en estos instantes, siento que inhalo un aire puro que entra muy dentro de mí. Meditaré sobre tu meditación. Un abrazo, siempre desde el corazón.
Velvetina
Detrás de tus palabras noto algo más que nostalgia. Pero también noto la fuerza con la que intentas que no te "duelan" las cosas, los afectos, las personas y los "olvidos". Pero eso, amiga mía están en nuestro vivir diario. ¡¡Olvídalo, VIVE, disfruta de la Vida y de cada momento como tu quieres hacerlo y te propones, aunque sé que es difícil hacerloo cuando los sentimientos del "alma" y del corazón son tan fuertes.
Yo, ya sabes como soy: me preocupo tanto por todas las cosas de la Vida y por todo que le doy vueltas y vueltas a mi cabeza, y a pesar de los años y de la experiencia vivida, no los puedo parar. Me cuesta mucho, pero trato de seguir la máxima que me dio hace tiempo un buen amigo de 80 añazos: me dijo...debes VIVIR, VIVIR, SIMPLEMENTE VIVIR.
¡¡Tan sencillo, tan dificil!!
Respecto a tu entrada anterior, también detecto un "poquitín" de tristeza, pero a la misma vez esa ESPERANZA, de la que no te quieres desprender y que así debes hacerlo.
En cuanto a tren de la VIDA, yo ya me he subido y bajado en tantas ocasiones...y espero seguir un largo viaje (por el bien de los míos), bueno, ¡¡y por mi misma también que caramba!!
Y es que ya lo dice la canción de "Azucar Moreno"...¡¡SOLO SE VIVE UNA VEZ!!
http://www.youtube.com/watch?v=LxrUkFQHYpg
Ya me contarás cómo te va la Vida.
Un abrazo inmenso querida Velve
BRAVISSIMA
Bravissima: Detrás de mis palabras te aseguro que no hay TRISTEZA. Mi anterior entrada la escribí para comprender la ausencia de mi padre, lo hice en esos días en los que teníamos muy presente la festividad de Todos los Santos. En cuanto a esta, la NOSTALGIA se queda atrás si miras con los ojos abiertos hacia delante… de vez en cuando debemos de hacernos un sincero auto-examen, ¡es lo que he hecho!. Un abrazo inmenso a ti también.
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