Sra. Crisis:
![]() |
| Erik Johansson |
Me dirijo a usted con todo respeto dado que, después de un par de años dejando notar manifiestamente su presencia, ha llegado el momento oportuno de que nos pongamos cara a cara para yo darle con absoluta sinceridad las gracias. ¡Sí!, las gracias. Las gracias porque todo cuarto oscuro posee un rendija que, por muy diminuta que sea, deja traspasar un rayito de luz y, ¡ya ve!, yo he descubierto esa enana línea iluminada desde donde le estoy escribiendo. ¡Eso sí! le aviso (antes de continuar con este escrito) que mantengo las ganas, las ilusiones y la creencia de que ese reducido agujerito se haga cada día más grande para que usted, Sra. Crisis, ceda su puesto sin remedio a Doña Expansión Económica que, (no nos engañemos a estas alturas de las circunstancias que nos rodean), es la preferida por gran parte de la sociedad, ¿cómo no?, incluida la que suscribe.
Sra. Crisis, gracias a usted he aprendido muchos detalles bonitos de la Vida en un espacio relativamente corto de tiempo. He de reconocer que esos mismos lindos detalles me han acompañado desde el día en el que nací, (como usted misma que, desde entonces, ya asomaba por la ventana de vez en cuando para visitar la casa de mi familia ¿lo recuerda?)… pero, ¿qué le vamos a hacer?, ni a esos detalles, ni a usted, les hacía yo el mínimo de los casos, por supuesto, ¡hasta la presente fecha!.
Sra. Crisis, usted me ha enseñado que no vale la pena acumular posesiones. Posesiones que ni recuerdas que tienes y posesiones que no llegas jamás a utilizar (al no ser que las cojas para quitarles, con cierto disimulo, el acumulado polvo ¿verdad?). ¿Cómo es posible que mi garaje estuviera tan atiborrado de, para mí, inútiles trastos?: un cortacésped para un enano jardín en el que hay plantados simples cactus, un reproductor de dvd portátil por si acaso se necesitaba en algún viaje largo, una vajilla incompleta que nunca está de más guardar… y una lista un tanto extensa que permaneció cerrada en herméticas cajas sin darle su merecido provecho hasta que, lógicamente, ¡apareció usted!
Apareció usted acompañada de un grupo de jóvenes que se dedican a recoger con una destartalada furgoneta lo que el resto de la gente desechamos y que, con todo mi asombro, son capaces de convertir un vulgar objeto en una estupenda obra de artesanía. ¡Ellos sí que saben valorar a la más sencilla de las cucharas! y ¡no yo! que, como otras muchas personas (me atrevería a añadir que ¡demasiadas!), ¡he llegado a tener tan atiborrado el cajón de los cubiertos que no notaba que entre uno de ellos se escondía un valioso cuchillo de plata!.
![]() |
| Erik Johansson |
Sra. Crisis, usted se ha convertido sin pretenderlo en mi particular asesora de imagen, ¡logrando que no me interese aquello que se encuentra rabiosamente de moda!. Me ha invitado a pasar del “qué me pongo” a un rotundo “me apaño con esto”. ¡La de tiempo que gracias a usted he aprovechado no yendo convulsivamente de compras, la de disgustos que me he evitado mirándome en un deformado espejo, la de ropa que he vuelto a descubrir porque la mantenía en desahucio dentro de un armario!. Gracias a usted, Sra. Crisis, he vuelto a sorprenderme con el placer de coser botones, con la satisfacción de sentirme una aprendiz de costurera, con el encanto de que si te contemplas bien por dentro ¡te muestras impecable por fuera!. Respecto a las cremas, perfumes y demás productos de acicalamiento, ¿cómo no darle la razón a nuestras abuelas que, en vez de ello, nada mejor que valerse del sol, del agua y del jabón?.
Sra. Crisis, en mi moderado papel de pinche de cocina que sepa que ¡usted también me ha ofrecido múltiples enseñanzas!. Ahora, en vez de dirigirme inconscientemente a Don Cubo de la Basura, prefiero saludar lo estrictamente necesario a este pulcro señor; de una buena olla de cocido ¡hoy soy capaz de elaborar muchos más menús lo mismito de suculentos!: Del caldo consigo una sabrosa sopa, la carne la transformo en croquetas o con los garbanzos elaboro un hummus como para chuparse los dedos. Y, por supuesto, confirmo ese dicho popular de que donde comen dos ¡comen tres! (o cuatro, o cinco o puede que hasta seis).
Llegado este punto, ¿cómo olvidarme de darle las gracias por mostrarme la mejor forma de llenar la despensa?. Las marcas blancas no tienen nada que envidiar a las grandes firmas de los repetitivos anuncios, o las frutas y verduras se pueden adquirir directamente a un agricultor desde su huerta (que, por cierto, de este campechano modo que sepa usted que ¡los vegetales saben mucho mejor!), o las tiendas de la esquina que mantienen su cartelito de “se fía” para los vecinos de toda la vida. Si es que, a cambio de simples gestos, ¡se puede lograr tanto!.
Sra. Crisis este verano, gracias a su insistente estampa, he disfrutado de momentos únicos que ya tenía olvidados: El momento playero cuando, bajo la sombrilla y sentada en la arena, una tortilla de patatas me supo a gloria bendita alejándome de chiringuitos con paellas. El momento tranquilo; recorriendo cercanas carreteras secundarias, desconociendo lo que es un atasco, olvidándome de hacer cualquier tipo de cola (o, ¿cómo no?, dejando de hacer atestadas maletas). El momento sencillo; paseando de noche mientras tropezaba con gente maravillosa que me saludaba, que me hablaba, que me sonreía… El momento de dormir con un colchón tirado en el suelo porque las camas estaban ocupadas, o el momento de cortar hierbabuena para degustar un casero mojito, o el momento de jugar a las cartas en una timba con abuelitos. Bellos momentos para el alma, Sra. Crisis ¿cómo no agradecérselos?.
![]() |
| Erik Johansson |
Sra. Crisis pocas veces he sentido tantos abrazos sinceros, pocas veces he escuchado tantas palabras de aliento, pocas veces me he sentido tan bien como persona ¡a pesar de que usted se halle conmigo! ... Sé que fui una osada retándole hace un año, si es que ¡ya me vale! ¿a quién se le ocurre comenzar casi desde cero con su pequeño negocio cuando usted, Sra. Crisis, insistía (e insiste) tanto en no desaparecer?, pues ¡a la aquí presente!. Por lo tanto asumo, con bastante desconsuelo he de añadírselo, que una modesta mujer autónoma como yo, (con las únicas intenciones de emprender para seguir pasito a pasito hacia delante), haya tenido que despedir con todo el dolor de su alma a su mano derecha que, tras siete años de trabajo, más que una buena empleada ¡ha sido una maravillosa compañera!.
Aún condolida por este penoso hecho que le acabo de indicar que, no nos engañemos ¡me ha servido como empujón de un necesario desafío!, Sra. Crisis vuelvo a darle las gracias por haberme enseñado de la Vida su esencia, por conseguir que aún estando a su lado me sienta plena, por no arrebatarme la Fuerza para seguir manteniendo las puertas de mi negocio, de mi esperanza y de mi corazón ¡¡¡plenamente abiertas!!!.



11 comentarios:
Me ha encantado el escrito a Doña Crisis, has dado en el clavo a lo que la gran mayoría de nosotros estamos pasando en estos momentos, de como hemos aprendido a preparar ricos guisos de los de antes y si nos sobra congelar para otro día. De recortar gastos de aquí y de allí. Este año todavía no me he comprado ningún trapito, ni en las rebajas, que le vamos hacer.
Siento mucho lo de tu maño derecha, conociéndote se que ha sido muy difícil para ti tener que hacerlo, estoy segura que ella lo entiende.
Aprovecho para pedirte perdón por no haber comentado tus anteriores entradas, si las he leído, pero últimamente estoy un poco espesa de mente y no tengo muchas ganas de nada.
Te mando un achuchon de los grandes, esto por lo menos Doña Crisis no tiene capacidad para arrebatárnoslo.
Muy original tu carta. Desde el otro lado del Atlantico opino como tu, es el mundo globalizado que nos ha tocado. Un abrazo
ANGELOSA: Llevas razón… he vivido un momento tremendamente difícil al despedir a mi compañera, no sé quien ha llorado más por ese despido si ella o yo. Pero ¡bueno!, me quedo con la satisfacción de todo lo bueno que ambas hemos hecho y con la lección aprendida de que si quiero prosperar en mi negocio ¡he de aprender a ejercer como “jefa”!. (Y no me pidas perdón porque estés “espesa de mente”). Un achuchón primor.
LASPILAZULI: Nos ha tocado este mundo globalizado que aún con sus inconvenientes palpables ¡puede ser un mundo maravilloso!. De nuestros granitos de arena depende. ¡Bienvenida desde el otro lado del Atlántico!, un saludo hasta allí.
Esta crisis nos está agudizando el ingenio a mas de uno, nos está mostrando cosas que estando tan cerca no las apreciábamos ni aprovechábamos. Fíjate una simple tortilla de patatas el rato tan agradable que os dio!. Siento que te tuvieras que desprender de esa mano derecha, ya vendran tiempos mejores, fuiste valiente en su dia si, seguirás siéndolo, un abrazo.
AFRICA04
Me has dejado pasmada!!!!! Me ha encantado esta carta a la Sra. Crisis, que también está dejando una amplia estela en mi casa.
Yo no sabía que tenía el don de estirar el dinero, y ¡ya ves!, o lo multiplico o......mejor no te digo las opciones.
Es increíble la magia que tiene que hacer uno para poder subsistir con esta crisis endemoniada que se niega a abandonarnos. Yo al paro y mi marido autónomo, como tú, con un préstamo de cuyo importe no "quiero acordarme".
Tengo la esperanza de que pase, no tardando mucho, esta crisis, porque si no, no sé dónde iremos a parar.
Un abrazo muy fuerte y a ver si, en alguna ocasión, compartimos esa tortilla de patata en la playa. (es mi menú habitual en las jornadas playeras).
No tengo palabras para describir lo que me gusta leerte, tu entrada ha sido genial, la Sra. Crisis se habrá quedado muda como yo.
Siento enormemente lo que te ha pasado con tu compañera, seguro que volvereis a encontraros laboralmente.
Muchisima suerte y muchisimas gracias por escribir tan bien.
Bello canto a la Vida Velve... El amplio repaso que haces a esos mil detalles que ésta contiene, naturales vivencias que todos conocemos, hemos vivido... y hoy tal vez y como señalas, muchos tengamos que desempolvar y reutilizar de nuevo, no deja de ser un "regalo". ¿No fue bonito ayer, por qué no habría de serlo hoy? Es cierto que la situación nos ha obligado a ajustes en nuestra manera de vivir, en algunas personas seriamente sin duda, pero si estos se dan no se debe tanto a eso llamado "crisis", sino a que el "estilo" de vida anterior no era tal vez todo lo natural que hubiese sido necesario... Sembramos... y recogemos. ¡Sembremos hoy mismo diferente para que la cosecha de mañana también lo sea! (la cursiva es necesaria en algunas palabras pero en los comentarios no se puede utilizar).
Y respecto a este comentario de Andylonso que comprendo perfectamente: "Tengo la esperanza de que pase, no tardando mucho, esta crisis, porque si no, no sé dónde iremos a parar.", voy a permitirme utilizar tu blog para dirigirme a ella.
Hola Andy, tus palabras las suscribirían hoy miles de personas posiblemente... pero eres tú quien las ha utilizado, por ello me dirijo a ti. Podría pensarse que puesto que la situación afecta a muchos, también la solución vendrá a muchos... de golpe. Y no es el caso. Este no es el espacio para un comentario más amplio sobre ello, paso pues a señalarte una referencia de interés.
"Pide y se te dará". Esther y Jerry Hicks. Urano. (- Mientras prestes más atención a lo que "no" deseas con respecto a una situación, "no" obtendrás lo que pides.)
Este pequeño libro que está en el mercado contiene claves individuales para que las cosas en la vida de cuantos las apliquen cambie... al margen totalmente de algo que parece afectar a tantos.
Un abrazo.
ÁFRICA: Tenemos que ver el lado bueno de los que nos toca vivir en cada momento ¿verdad?. Me ha costado mucho despedir a mi empleada, más de lo que pueda reflejar, pero pienso que tal vez por primera vez he ejercido como una buena empresaria para mantener mi negocio. Lo cual, es una buena lección aprendida.
ANDYLONSO: No podemos aferrarnos en los nubarrones oscuros que están sobre el cielo, ¡es preferible sacar nuestros paraguas de colores mientras disfrutamos pisando charcos!. Al igual que es un placer comerse un par de huevos fritos, aunque sólo sea eso lo que guarda nuestro frigorífico, ¿por qué no vamos a actuar lo mismo con la Vida?.
MELINDA: No sé si me encontraré con ella laboralmente algún día, lo que sí te aseguro es que cada vez que nos reencontremos ¡nos daremos un inmenso abrazo!. Son etapas de la Vida, vivencias con otras personas que se cruzan en nuestro camino dejándonos huella… pero ¡que conste que yo también se la he dejado a ella! y por cierto, ambas ¡¡¡muy buenas!!!.
ERNESTO: ¡¡¡No me importaría quedarme afónica por cantarle a la Vida!!!. Al leerte me he dado cuenta de que yo nunca he vivido por encima de mis posibilidades, tal vez por este detalle no echo de menos detalles que al fin y al cabo son tan sólo materiales. Tampoco ha asomado en mí la envidia, ni el recelo, ni el desaliento… ni me planteo qué sucederá mañana. Hoy es hoy, y hoy ¡¡¡me siento bien!!!.
Un abrazo para tod@s y para cada un@ de vosotr@s
Velvetina
Velve,como ya te han dicho las demás niñas,es verdad que lo has explicado estupendamente,y super claro,creo que en todas las casas ,pasa lo mismo,tenemos que apretar el cinturón,bien fuerte y pensar mucho en que gastamos lo poco que tenemos,por que si no ,no llega para las cosas necesarias,cuantas veces pienso que muchas veces compraba coasa que podia pasar de ellas como ahora,a ver si se arregla todo ésto un poco.
Q ue pena que hayas tenido que despedir a tu mano derecha,pero si todo se arregla que eso esperamos todos,la puedas volver a recuperar.
Me ha gustado mucho la carta a la señora crisis,que está haciendo tanta mella en todas las casas.
un beso muy fuerte,
menchu_
MENCHU: Tras leer vuestros comentarios ¿sabes lo qué he sacado en claro? que, aún habiendo crisis económica con todo lo malo que esto supone, debemos de pensar lo mucho de bueno que hemos aprendido y, por qué no, que hemos aprendido de nosotras mismas. Todo tiene su arreglo, incluso esto. Y las personas, a veces, debemos de tomar cada una nuestro propio camino aunque duela.
Un besazo primor.
Velvetina
Hola, ya estoy por aqui, he tratado de disfrutar de unas mini vacaciones y creo que lo conseguimos. Me ha encantado, como siempre tu escrito, describe perfectamente la realidad que estamos pasando todos ahora mismo. Mi marido y yo hemos vuelto a descubrir las areas de descanso, para comernos el bocata, la tortilla o la latita de sardinas.... porque vacaciones si, pero muy apretaditas, hoy en día la verdad un autentico lujo, sobre todo viendo algunas personas, lo mal que lo estan pasando, pero bueno, creo que estamos aprendiendo mucho con Dª Crisis, a no efectuar comprar compulsivas, aprovechar mas la ropa que tenemos, los bolsos, los zapatos.... y referente a las comidad, por supuesto, se hacen maravillosos platos, se nos ha agudizado la mente y algo que se ha recuperado y que me encanta, son las reuniones caseras, de familia, de amigos... hoy en tu casa, el sabado en la mia, se juega, se habla, se comparte y entre todos, muchas veces salen nuevas ideas.
Hacemos pequeñas excursiones, en las cuales hemos descubierto que habia muchas zonas, en este caso de Galicia, que ni conociamos y estamos disfrutandolas a tope.
No puedo despedirme sin decirte que lamento el despido de tu compañera, me imagino que ha sido muy duro, pero también te felicito, por ser una gran luchadora y seguir hay, con la puertas abiertas, plantandole cara a Dª Crisis. Un besazo grandote. muacksssssssssssssss
Publicar un comentario en la entrada